El alcance, por escrito
Identificar las partidas y las decisiones pendientes facilita entender qué se está presupuestando.
Creemos que una reforma tiene que responder a algo más que una imagen bonita: tiene que funcionar para quien vive en ella.
Hablemos de tu vivienda
Una cocina puede necesitar más superficie de trabajo. Un baño, una distribución más cómoda. Una vivienda completa, conectar mejor sus estancias. El punto de partida no es el mismo en todos los proyectos.
Por eso, la conversación empieza por cómo utilizas tu casa, qué quieres mejorar y qué elementos prefieres conservar. A partir de ahí se puede definir un alcance coherente.
Identificar las partidas y las decisiones pendientes facilita entender qué se está presupuestando.
La resistencia, la limpieza y el mantenimiento importan tanto como la textura o el color.
Una distribución cómoda necesita instalaciones, encuentros y acabados que funcionen juntos.
Una vivienda completa, una cocina o ese baño que llevas tiempo imaginando. El primer paso es hablar de tu idea.